Porque hay gente que no sabe ser buen amigo. Yo, con todos mis defectos, caigo en el vicio de ser rematadamente exigente con mis amigos. Los hay que dirán que es algo malo, que así nunca llegaré a tener un buen grupo de amigos... Puede que tengan razón, pero lo único que sé es que no quiero tener gente a mi lado que, en cuanto cambien las cosas, cambien ellos hacia mí.
Eso ya me pasó, tenía el mundo a mis pies, me sentía, y de hecho estaba, por encima del resto de gente... Sin embargo, todo cambió de la noche a la mañana, nos hicimos 'adolescentes', cambió el contexto de mil formas y, todos esos pelotas que solían matar por agradarme y por hacerse de mi grupo, pasaron a despreciarme. Perdí el control, dependía demasiado de otros, no tenía personalidad. Y todo eso me pasó factura. De aquello ya han pasado más de cuatro años. Cambié por completo, maduré, crecí como persona... Y aprendí a escoger mejor los amigos...
Desde entonces, he hecho amigos con cuentagotas. Esta es la estadística: ocho de cada diez personas que conozco me acaban por dar asco. No sólo es no caerme bien... Es asco. Esto es así, no exagero. De todos modos, yo intento en un principio conocerles mejor, pero la mayoría no se deja y se distancia (ver entrada del 6.12.07). Otras veces, la historia acaba mucho mejor. Con todo, esos dos restantes que me empiezan gustando, terminan por decepcionarme veces y veces. Al final, mi grupo de amigos suele verse reducido con el tiempo, pero los que quedan, no están por casualidad. Soy así de extremista, no suele haber término medio: o te quedas en mi círculo o nos odiamos mutuamente.
Todo este rollo viene a que esta semana, como tantas otras, he descartado a un par de personas de ese círculo por sus actos. Todo el mundo comete errores, puede que en el futuro vuelvan... De momento, no. Por eso, he decidido realizar una lista con los atributos que, desde mi punto de vista, te hacen ser un buen amigo. Algo que estas personas, aunque no lo sepan, no consta en su lista de virtudes.
Un buen amigo...
Es totalmente sincero contigo. Los secretos, los justos y necesarios en toda relación.
Tiene una relación contigo de igual a igual. Nadie está por encima del otro, ambos ceden por igual. Nadie trata de imponerse.
Está a tu lado pase lo que pase. Cuando el ambiente general se torna en tu contra, el buen amigo es el que sigue apoyándote y defendiéndote delante del resto de gente, y no se deja influenciar por los comentarios de fuera.
Cumple su palabra. Es fiel, al igual que tú lo eres a él. La traición se paga caro en la amistad.
Sabe mantener las distancias. Ni agobia ni deja a un lado.
Se enfada cuando toca, y te ayuda a cambiar para mejor. Debe conocer tus fallos, y no callárselos.
Perdona.
Como se ve a la legua, sólo un puñado de personas en el mundo acaparan todos estos atributos y los aplican siempre. Yo no estoy entre ellos, pero intento estarlo algún día. Todos fallamos alguna vez, y por eso es que la última norma es la más importante. Todos siempre tendrán una puerta abierta a mi amistad, incluidos los que me han fallado en numerosas ocasiones. ¿Por qué no ser amigos? Sólo espero una corrección porque, como vosotros me habéis perdonado a mí tantas veces, así estaremos todos más cerca de meternos en ese grupo selecto de buenos amigos.
2 comentarios:
dejando a un lado lo tópico q va a sonar esto, además de demasiado protocolario y esas cosas....
bajo mi punto de vista, eres una buena definición de amigo...para mi al menos...y soi igual de exigente q tú...
dfectos...un millón...
virtues....un míllón...
ganas de vivir y de cambiar el mundo...las mínimas....
y yo como amiga, t exigo a q esto último cambie...arriésgate! life is short!and change is everything!!!!
estás aquí por algo...
que pena que tu no cumplas ninguno de los requisits para ser un buen amigo...
Publicar un comentario en la entrada