Estos días he estado pensando mucho en todo lo ocurrido en los últimos 5 años. Desde la salida de mis mejores amigos de mi vida hasta mis problemas personales con XXXXX (hacía mucho que no salía el tema, ¿verdad?), pasando por mi estancia en Irlanda, mis particulares altibajos con Carmen, y mi intento fallido de hacer feliz al mundo.
Llevo mucho tiempo pensando que me he transformado por completo del 2003 a ahora. Que mi vida ha cambiado es un hecho: cambio de colegio, cambio de apariencia, cambio de amistades y cambio de amo... No, en amores seguimos igual. Bueno, pues hace pocas noches (y digo noches porque es el único momento del día en el que tengo tiempo para pensar, y más cuando la actuación con mi familia está en el aire) terminé por destrozarme a mí mismo. Empecé a pensar en mi forma de tratar a la gente. Descubrí que no sólo trataba desmerecidamente a mi familia, sino que aquellas personas que intentan ayudarme siempre, que se han portado tan bien conmigo, no recibían más que desprecios y vacíos por mi parte.
Sentí que nadie me había importado nunca, que había mangoneado a más de una persona en esos años, descartado a muchos por el mismo hecho que otros me habían descartado a mí, y que me había portado como un niño de 12 años. Y 12 años tenía en 2003... Cuando humillaba a cualquiera sólo por seguir el juego a un par de popus, y por mantenerme con ellos en pie. Cuando utilizaba a la gente de mi alrededor como objetos y no como personas. Cuando no pensaba en las consecuencias de mis actos... Concluí que no había cambiado. Que seguía siendo el mismo niño influenciable y guiado que mataba por la fama.
La realidad es que no he sido sincero. He preferido tratarme con gente que me odiaba sólo por sentirme más importante, y he olvidado durante mucho tiempo el daño que podía hacer sólo con una palabra o un acto. Sin embargo, una vez más calmado, no creo que siga siendo tan hipócrita como hace un lustro. Me parece que sí he madurado y he cambiado mi carácter... No soy ni tan bueno como pensaba que era hace unas semanas, ni tan malo como me he pintado a mí mismo estos días. Por eso, tanto los que me leéis como los que no, todos tenéis un concepto erróneo de mí. Pero ya lo he dicho, ni tan bueno ni tan malo...
¿Ahora qué? Ahora quiero seguir mejorando, seguir evolucionando y madurando hacia la buena persona que quiero ser algún día. Lo primero es reconocer los errores del más reciente pasado, y eso ya está hecho. Lo segundo es poner en práctica la teoría, y hay que empezar por ser un mejor amigo y recordar que todo tiene su efecto. "Buenas personas siempre habrá muy pocas".
P.D.: A todos los que os he fallado en este tiempo, LO SIENTO.
3 comentarios:
Acabo de hacer la visita nº 100 a tu blog...esto se merece un cmentario!IRA
vamos ombre! arriba ese animo! que no ers tan cruel (pero un poco cabroncete si), basicamente pk no habrias escrito todas las cosas de este blog si fueses tal y como t pientas!!!
a mi me fallaste solo cuando no me importabas...ahora q me importas siempre estas ahí...el pasado forma parte de nuestro presente aunq duela...la vida es así...
cambiamos...
Publicar un comentario en la entrada